02. No más de 30 minutos para tu cuerpo

Querer al propio cuerpo.

Presta atención a tu cuerpo.

Afloja toda contracción muscular o nerviosa.

Dedica momentos de calma profunda para eliminar de tu anatomía entera toda tensión en las distintas partes del interior de tu cuerpo.

Intenta tomar conciencia de las funciones respiratoria, digestiva, de las redes de circulación de tu sangre, etc. Pero gozando, sin prisas.

Deja juguetear a la chismosa imaginación. Tú goza de las sensaciones de tu cuerpo.

A esto se le llama reflexología. Pero el nombre no importa. Lo que importa es procurarte instantes de felicidad en momentos escogidos del día. Para huir de la banalidad, buscar la calma, la concentración y sentido en el interior de tu jornada diaria.

Te envío un saludo. Si es que te sirve de algo este mensaje, una reacción cortita tuya me agradaría mucho.

 

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